
Algunos países dentro de la Unión Europea han mostrado una actitud pasiva ante la crisis en países como Grecia, Portugal, Irlanda, España y muchos otros que son los llamados "parientes pobres" de la zona euro.
Los líderes de la zona euro tanto Francia como Alemania han mostrado si acaso algunos acuerdos para sacar a flote el euro y llevar a un rescate de los países en crisis, pero a la vez han utilizado el tema como centro de sus campañas de reelección, haciendo que su población sienta simpatía hacia ellos y a la vez que la sociedad internacional los vea salir avantes de la situación.
Si nos vamos a una década atrás en la que la salida del euro prometía una moneda que sería la más fuerte por encima del dolar y que aspiraba a tener una economía dinámica, podemos ver que ha sido un gran fracaso. No solo incluía la parte del euro como moneda sino también contemplaba una mayor integración de la zona europea y una mayor seguridad tanto social como migratoria. La diferencia entre el gasto público y el crecimiento de la economía el cual fue menor, derivó en una menor recaudación de impuestos y el aumento de la deuda.
Para el gobierno alemán la crisis se originó por irresponsabilidad fiscal de algunos países miembros, o sea que únicamente depende de que los países no se salgan de los lineamientos de austeridad y de hecho terminen reforzándola.
Los problemas en Europa se basan más en la poca unión que existe entre las naciones que la componen y en la diferencia en capacidad económica de cada una de ellas
Estados Unidos siendo que es una potencia económica, militar y comercial sigue viendo desde la ventana a los europeos haciendo múltiples opiniones públicas con discursos positivos acerca de que Europa puede salvarse. La causa más a fondo reside en que el desequilibrio del incremento económico en el área del euro y Estados Unidos está empujando también la devaluación del euro.
Timothy Geithner secretario del tesoro ha hecho más comentarios acerca de que teme que la crisis del euro afecte a su país que realmente mostrar una cara de apoyo o solidaridad ante la situación.

"La crisis en Europa representa un riesgo muy importante para la recuperación global", dijo Geithner durante una audiencia ante la Comisión Bancaria del Senado. "Europa es tan grande y tan estrechamente integrada con Estados Unidos y las economías del mundo que una crisis severa en Europa podría causar daños importantes al minar la confianza y debilitar la demanda".
Frente a la continua devaluación del euro, el Banco Central Europeo mantiene una actitud ambigua. Jean-Claud Trichet, gobernador del Banco Central Europeo, repitió una y otra vez la consecuente posición de que “no se hace comentarios sobre el mercado, mantener la estabilidad del tipo cambiario del euro no es la meta primordial del Banco Central Europeo y nunca se ha tomado la búsqueda de la posición mundial del euro como la primera meta”.
Aún así esta pasividad por parte de las potencias europeas y los Estados Unidos podemos decir que al menos Alemania y Francia son tenedores de la mayor parte de la deuda europea de los países PIIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España), aún así los estadounidenses, japoneses, holandeses e ingleses también son poseedores de gran parte de la deuda europea. Con esto planean sacar a flote a los países de la crisis. El problema será que los tenedores de la deuda no lleguen a un acuerdo en la negociación de cómo se llevará a cabo el pago y a la vez que el Banco Mundial baje las expectativas que se tienen a futuro.
Felipe Calderón también ha hablado de la crisis europea y en el Foro Económico Mundial de Davos, dijo que hay una bomba de tiempo que está en Europa e hizo una comparación de la crisis europea con el problema que había en México en el 95 y que determinó que el ex presidente Zedillo implementara un ajuste fiscal a pesar de los costos políticos y sociales.
Dijo que era necesario crear una cortina para proteger a los países que son solventes pero que carecen de liquidez como Italia y España.